lunes, 28 de enero de 2013

EL LAGO DE SANABRIA

                                   

Un día un peregrino llego a Villaverde de Lucerna y nadie le queria acoger sólo unas señoras que hacian pan en el horno. Ese peregrino era Jesús y les quiso poner un castigo, dijo: por falta de caridad se romperá la presa y se hundirá el pueblo menos el horno, puso un palo en el suelo y se rompió la presa obligando a los habitantes que se fueran a vivir al monte.
El pueblo se hundió con la iglesia e intentaron sacar las dos campanas con dos jatos bien alimentados pero un no había mamado y no tenía fuerzas y sólo sacaron una.

 En la noche de San Juan la gente de buena voluntad oye las campanas repicar debajo del agua.

MARTA 4ºB

1 comentario:

alicia 4b dijo...

MARTA , ME HA GUSTADO MUCHO